Vallespinosa es nuestra fuente de inspiración y de sabor, en definitiva donde nace Espina de Ferro.

Somos dos amigos, Fede y Roger, (de aquí parte de nuestro nombre) formamos equipo y compartimos aficiones musicales, palpable en el estilo grafico de nuestra marca.

Con el único objetivo de crear las cervezas que más nos gustan y con mucho trabajo, dedicación y cura hemos ido creciendo hasta llegar a tener nuestra própia brewery que estrenamos éste 2018.
El 2010, con un aprendizaje autodidacta empezamos a elaborar cerveza, y el 2013 hicimos un primer paso, elaborar cómo a nomadas a otras fábricas y a la vez empezando las obras del que seria nuestro obrador. Cinco años más tarde de la primera elaboración de Dead Monk hemos vuelto a casa y podemos decir que somos la primera microcervecería de la comarca de la Anoia, hecho del que estamos muy orgullosos y pregonamos donde vamos.

Todo el conjunto de cervezas que elaboramos tienen un sello personal, marca de la casa, el cuerpo en las cervezas, y es que nos gustan los matices, los sabores y los aromas, nos encantan las cervezas artesanas que te aportan más de la que te quitan la sed.